martes, 8 de mayo de 2012

¿CUÁNTO VALEN NUESTROS POLÍTICOS?


La encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas en su barómetro de abril lo deja meridianamente claro: no quiere a la clase política, o mejor dicho, no quiere a esta clase política. No se puede hacer peor: suspenden todos…casi ná….a recuperar en septiembre cuando ni siquiera han pasado la reválida de junio. Y el peor parado de los ministros, si de ellos hablamos, es el de educación. José Ignacio Wert casi se lo ha ganado a pulso con sus anuncios y con medidas tremendamente impopulares que van más allá de meter la tijera, profundizan en una vuelta al pasado con las circunstancias de ahora. Tanto es así que para el día 22 se plantea una jornada de paro general en la enseñanza colocando a la comunidad educativa en la barrera de la defensa de la escuela pública y de otros logros conquistados como intentar que nadie se quede en el camino….
Por cierto, los ministros, desgraciadamente, suspenden todos, pero todos, todos, hasta Gallardón, el que mejor nota saca con un 4,3….a la justicia todavía no le ha llegado su sanmartín pero, todo se andará…
La cosa no acaba ahí….Porque la clase política en general está para cambiarla por completo..No aprueba nadie, la mejor valorada es Rosa Díez que roza el 4,5 y le sigue Rubalcaba con 4,1..Rajoy se queda en un raquítico 3,84. Independientemente de las notas de abril…éstos también van a septiembre, la percepción es la necesidad de aportar figuras políticas verdaderamente representativas. El descontento va más allá de la economía y muestra una desilusión de gigantescas proporciones y con un agujero negro en el futuro difícil de percibir. En todo esto, siempre hay que saber calibrar las impresiones instantáneas para convertirse en un corredor de fondo…un fondo cada vez más oscuro y, no se olviden, se nos están acabando las cerillas. ¿Vendrán los bancos a nuestro rescate?

1 comentario:

José Manuel DG dijo...

desgraciadamente en España cualquier amiguete,familiar o pelota de turno vale para ocupar un puesto político.Cobrando en muchos casos un buen dinero y a cambio sólo se les pide que grazne en contra del oponente...¿De quien es la culpa por tener que aguantarlos? Igual es de la sociedad cainista que tenemos en la que no se exige resultados a nuestros políticos y además les permitimos que tengan inmunidad judicial.Una posible solución es dejar de defender al político de turno si se equivoca, roba, miente, no hace bien su trabajo...Quizás entonces aparezcan políticos serios...y ya de paso sindicalistas y empresarios.